Historia del Distrito

ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL DISTRITO DE CHIGUATA

El Distrito de Chiguata fue fundado el 22 de enero de 1540, a la llegada de los españoles,   se le conocía como Chirihuata. Diego Hernández se hace cargo de esta “encomienda” en la época del coloniaje, con 14 nativos enviados, más los ya existentes en la zona y algunos españoles más. Cabe mencionar que como la mayoría de pueblos su acta de fundación ha quedado perdida en el pasado.
La palabra Chiguata etimológicamente proviene de dos vocablos quechuas: Chiri que significa frio y wata que significa año; en conclusión frio durante todo el año. Otros autores mencionan que Chiguata figura como Chiri: Frio y Watay: atar o amarrar; entonces Chiguata significaría un lugar donde el frio se ata o amarra podemos decir que describe la realidad climática que predomina durante todo el año en el distrito.
Chiguata se remonta en la historia desde el tiempo pre inca en base a los restos encontrados tales como cerámicos, utensilios, restos óseos, etc. Según las características de los artículos encontrados en los diferentes centros arqueológicos (quebrada de Huasamayo, Tintay, Quillocona, Rinconada, Pueblo viejo de Chiguata y otros). Podemos mencionar que durante la estadía inca los centros arqueológicos toman el nombre de etnias desarraigadas y fue el inca Mayta Capac quien,  después de fundar el pueblo de Arequepay se dirige hacia el Cusco donde hizo su reposo militar en Chiriguata,  creando esta etnia como punto referencial de gran estrategia militar, llevándose a cabo grandes batallas como la de Huajiri, Quebrada Honda entre otras.

a)     Chiguata Prehispánica
Los primeros pobladores de Chiguata fueron los uros de habla puquina, se establecieron en los sectores de Sabandia, Chiguata, Sogay, Quequeña, Churajon, Paucarpata, Chiguata, Polobaya, Puquina, Tilumpaya, Ccamata y en todo el margen del rio Huasamayo hoy Rio Chiguata.

Los Uros al tener un desarrollo esplendoroso fueron invadidos por los Aimaras de la mesetas del Collao  entre los años 1300 A.C.,  por oleadas llegaron a apoderarse de todo el valle de Arequipa. Según Bernardo Málaga los aimaras antes de destruir a los Uros – Puquina (Cultura Churajon), invadieron y ocuparon lo que hoy es Chiguata, Mosopuquio y Tablones etc. Por eso podemos mencionar que en Chiguata, aproximadamente entre 1350 D.C. diferentes oleadas de la cultura Quechua,  en diferentes tiempos llegaron a estos sitios. El inca Pachacutec conquisto a los uros puquina y collas Lupacas, dejando a los orejones en Yumina; a los Yanacunas en Characato y la Rinconada-Chiguata; para la dominación y control de las nacionalidades de este espacio geográfico.

El etnohistórico Guillermo Galdós Rodríguez,  señala que por periodos largos de tiempo hubo un movimiento poblacional fuerte, que originaron grupos, nacionalidades oriundas con fuerte ocupación agraria, ganadera, textil y hábil manejo de la piedra;  entre ellos Chiguata, Paucarpata, Sabandia, Characato, Chiguata, Quequeña, Sogay, Piaca, Pocsi,  fueron ocupados por Copoatas y Yarabayas como grupos oriundos o Llactarunas. Resalta que Characato y Chiguata conformaron una sola nacionalidad de mando y señorío Copoata y Yarabayas quienes compartieron el medio con Orejones y Yanaconas quedando así el dominio bajo los incas.

Del idioma Puquina, quechua y aimara quedan algunos términos denominados toponimias por los estudiosos del lenguaje. Lo grupos étnicos ubicados en Chiguata compartieron los espacios geográficos y vías de comunicación según sus necesidades con todos los asentamientos humanos de Arequipa. La población oriunda de Chiguata llego a 976 habitantes conformando un enclave económico en el periodo autónomo. Entre la producción agrícola podemos citar el maíz, papas, ocas, ollucos, carne seca (charqui), y como otros, el zapallo, calabazas y verduras.

b)     Chiguata en la Colonia
Un documento histórico firmado por Francisco Pizarro en Cusco el 22 de enero de 1540, se refiere a este pueblo con el nombre de Chiguata, pero hay documentos que nos dicen que esta población se denomino previamente Chirihuata.  A la llegada de la invasión hispana se hicieron cargo de la encomienda de Chiguata los españoles:

Francisco Pinto (1530-1542)
Diego Hernández de Mendoza         (1540)
Diego Hernández de Peñaloza
Cristóbal Beltrán
Pedro Ordoñez de Peñaloza   (1546)
Alonso de Luque        (1547)
Francisco de Porras
Martin García de Loyola
Francisco de Bosso
Un acontecimiento importante que se dan en los años 1540 a 1575 es la visita del Virrey Francisco Toledo. Otro acontecimiento que se da es la primera ascensión al volcán Misti por el Sacerdote Dominico Fray Álvaro Meléndez (párroco de chiguata) para descartar la posibilidad de una erupción volcánica en el año 1667,  el 1 de mayo a las 3 AM se inicia la ascensión al Misti la que se corono con todo existo. El Fraile hizo trazar el camino.

c)     El culto al Volcán Misti
Hacía 1582, el famoso extirpador de idolatrías Cristóbal de Albornoz escribía un documento titulado: Instrucción para descubrir todas las Guacas del Pirú y sus camayos y haciendas, que a la postre se convertiría en una valiosa fuente para el estudio de la religión andina prehispánica -sobre todo en los aspectos rituales- y también para el conocimiento del movimiento insurreccional indígena del Taki Onqoy.

En el caso del volcán Misti, Albornoz escribe: “Ay otra huaca Pacarisca sobre Arequipa que es el volcán de la ciudad que se llama Putina,  que puso el Inca muchos Mitimas para su servicio como fueron los pueblos de La Chimba de Gómez Hernández y el pueblo de Chiguata y el de Chacacato [Sic para Characato] y otros” (Albornoz 1989 [1582]:170).

La Chimba, Chiguata, Characato y otros, rendían culto al volcán. La Chimba estaba constituido por los Yanahuaras, Chumbivilcas y Chillques, todo estos grupos pertenecían a la parte del Condesuyo; Chiguata y Characato estaban constituidos por mitimas de la provincia de Canas y Canchis del Collasuyo, en cuanto a los “otros”, pudieron ser Collas y Quiguares también del Collasuyo (Julien 2002; s/f).

Chiguata es un distrito tradicional arequipeño, ubicado al noreste de Arequipa entre las faldas del volcán Misti y Pichupichu, su estructura actual corresponde a la implantación de una reducción toledana durante el siglo XVI. Su producción económica está basada en la agricultura y ganadería. El aprovechamiento de las aguas del río Huasamayo hizo posible la adecuación de las laderas de los cerros para la agricultura, que implica una adecuada edificación de andenes con su sistema de riego.

Tilumbaya en la actualidad está ubicada a la entrada de Chiguata, no quedan restos que puedan indicarnos la ubicación de la población prehispánica. Camata es un poblado ubicado en una ladera de cerro, constituye un asentamiento achorítico, su población durante los incas y en la actualidad no sobrepasa la decena de unidades familiares, no quedan rastros de la ocupación prehispánica; sin embargo Pucarillo, que debió ser Copoata, alberga rastros de la ocupación prehispánica.

Cruzando una pequeña quebrada en una  planicie de unos 800 metros cuadrados se ubica Pucarillo, dicho topónimo obedece al color rojizo de la tierra; en su superficie se puede observar rastros de arquitectura y cerámica inca. En las construcciones incas, la piedra era labrada de una forma almohadillada, los muros eran edificados en una doble hilera, de tal forma que cada lado poseía un buen acabado; hoy en día en Pucarillo quedan piedras labradas en forma de almohadillada, como también las bases en doble hilera de las construcciones incas, a ello se debe agregar construcciones en la ladera oriental de estructuras circulares, cuyos fines posiblemente servían de depósitos; aún quedan restos de hoyos en la tierra, cuyo interior está revestido con hileras de piedra, su diámetro no sobre pasa el metro, por lo que podemos deducir que no debieron ser lugares de enterramiento, si los comparamos con los hoyos (cista subterránea) ubicados en el cerro Huactalacta (Pocsi) o en Churajón, cuyo diámetro es mayor, en donde sí se enterraba a los muertos; así que los hoyos en Pucarillo debieron ser lugares de pago a la tierra. La construcción de una vivienda que data de 1928, en su aprovechamiento de las piedras labradas inca, nos ha privado de apreciar lo que quedaba de las construcciones que allí se encontraban. Sin embargo,  nos queda como compensación los restos de cerámica que se encuentra en toda la superficie de Pucarillo. Esta cerámica corresponde al estilo Inca, por la finura de su acabado; en Chiguata no existe lugar alguno en donde se ubique tal concentración de cerámica, y si a ello le agregamos los restos de construcción que quedan, nos hace ver a Pucarillo como un sitio Inca muy importante, posiblemente un centro ceremonial dedicado al culto del volcán.


La finalidad de Pucarillo, debió estar orientada al culto del volcán Misti (Putina para entonces), ya que desde el lugar se puede apreciar al volcán de una manera imponente; siendo el Misti un volcán joven y activo, que en cada cierto tiempo debió emitir de su cráter fumarolas, debió sobrecoger los ánimos de los habitantes por lo que fue objeto de culto por parte de los pueblos de Chiguata; en Pucarillo los sacerdotes incas debieron ofrecer día a día ofrendas consistentes en productos agrícolas, objetos suntuarios y sacrificios de camélidos, todo esto para mantenerlo tranquilo, y no erupcione.

Hacía el lado occidental de Pucarillo, cruzando el río Huasamayo, se ubican construcciones rectangulares hechas en piedra que posiblemente fueron tambos, ya que por el lugar pasaba el camino que comunicaba el valle de Arequipa con el Altiplano; llama la atención una construcción religiosa moderna, cuya forma en “U”, nos remite la larga tradición de construcciones ceremoniales en dicha forma, su orientación está dirigida hacia la salida del sol, también se aprecia la cima de Pucarillo de una manera estratégica; en la actualidad por los restos de botellas rotas y restos calcinados cerca de la construcción, era objeto de ritos , donde se realizaban  pagos a la tierra con actos religiosos católicos.


Hoy en día no podemos disponer de más información (aparte de restos arqueológicos y documentos coloniales tempranos) para poder tener un conocimiento preciso sobre los pueblos que rendían culto al volcán que en la actualidad es objeto de veneración como un Apu, por parte de los pobladores de Chiguata.

A lo antedicho, se agrega las excavaciones arqueológicas realizadas en el cráter del volcán, en donde se encontraron restos de sacrificios humanos, como parte de un sacrificio expiatorio a decir de María Constanza Ceruti (Ceruti 2001:389-391; 2003:40-42).

Se conoce que el Misti hizo erupción hacía el siglo XV, durante el gobierno de Inca Yupanqui (Murua 1946; 1987 [1616]) lo que habría motivado el sacrificio expiatorio que mencionamos antes, esta erupción es corroborada por el estudio de los estratos terrestres en Arequipa, ya que por debajo de la capa de ceniza blanca, producto de la erupción volcánica del Huaynaputina en 1600, se ubica una capa de ceniza negra que corresponde a la erupción del Misti (Chávez: 1993). Hacía el periodo Colonial disponemos de información sobre las veces en que el Misti entró en actividad, como fueron durante los años de 1677; 1784; 1787 (Travada y córdova 1958 [1752?]: 24-33; Zamácola 1958:90; Barriga 1941:7-23).

Ha merecido un estudio muy pormenorizado la actividad volcánica durante el periodo colonial a lo largo y ancho de América, gracias a la documentación generada (Bouysse 1988; Peraldo Huertas y Mora Fernández 1995; Ruiz Guadalajara 2004; Petit-Breuilh Sepúlveda 2004), hacía el periodo prehispánico solo contamos con los diferentes mitos que se conservan sobre los volcanes y excavaciones arqueológicas realizadas en algunos volcanes de México y Centroamérica (Rueda Smithers: 1992; Manzanilla 1997).

d)     Chiguata en la independencia
Lo más resaltante de este periodo fue la batalla de Chullo – Apacheta o conocido también como la Batalla de Cangallo el 10 de noviembre de 1814. Una expedición emancipadora salía del Cuzco hacia Arequipa en Octubre de 1814 comandado por Mateo Pumacahua junto a Vicente Angulo Mariscal de Campo, el ejército independentista está compuesto por quinientos fusileros y más de cinco mil indígenas armados con hondas, macanas y por su paso por los diferentes poblados se incorporaban voluntarios a la causa.

En Arequipa los esperaba un reducido ejercito al mando del intendente Coronel José Moscoso y reforzado por una fuerte unidad de soldados realistas enviados por el Virrey y a su cargo del Mariscal Picoaga y Arvisa. De esta batalla salieron triunfadores las fuerza independentista, tomando como prisioneros a Picoaga, Sargento Mayor Campanero Don Juan de Goyeneche y más 20 hombre huyeron hacia Islay. Un dato curioso es el que al momento de dejar las fuerzas patriotas Arequipa y dirigirse al Cuzco se enrolo en las huestes Patriotas de Pumacahua el Criollo Mariano Melgar.

Al ver la debilidad de las fuerzas realistas en Arequipa las autoridades de ese entonces, piden al Virrey y al Rey de España que envíen dos ejércitos de Extremadura que vencieron a las fuerzas Francesas, pero la Caja Real no podía asumir los gastos ocasionados por los ejércitos por este motivo cuando se asentaron en Chiguata y Cangallo en su traslado a Puno los pobladores asumieron los  gastos de guerra, pero estos jamás fueron pagados a los pobladores, más bien beneficio a las autoridades de entonces porque ellos estaban de acuerdo con el sistema colonial, prestando servicios al ejercito realista que defendía su propia causa (cobraban altos costos por sus servicios brindados, asegurando sus ganancias).

e)     Chiguata en la República
Lo más relevante de esta época es la propuesta hecha por la administración de Simón Bolívar en 1825 de la creación como distrito de Chiguata, la cual es reconocida por la Ley el 2 de enero de 1825 cuya capital seria el mismo Chiguata;  además que en 1821 los pobladores intervienen en el primer congreso constituyente de 1822 y para el congreso convocado por Simón Bolívar el 25 de Julio de 1825 el cual deberá reunirse el 10 de febrero de 1826.

En la República de Arequipa, Chiguata tiene una participación por tres hechos importantes uno de ellos se llevó a cabo el 04 de enero de 1834 en contra de la Revolución de Gamarra y Bermúdez, estuvo dirigida por el General Domingo Nieto y Don Juan Gualberto Valdivia. Después se realizó la convención nacional la cual nombro como presidente al general José Orbegoso para el Sur, por este motivo se mandó desde Puno una expedición dirigida por el General San Román quienes eran partidarios de Gamarra y Bermúdez, enterados los liberales de esta incursión (Domingo Nieto, Juan Gualberto Valdivia, Pedro Barriga, el Coronel Altahus y Otros) se preparan para esta irrupción reconociendo el campo y de las posiciones de Chiguata.

Se tuvieron noticias que San Román estaba acampando en Chiguata en el poblado de Cachamarca mientras sus tropas estratégicamente estaba ubicadas en el rio Huasamayo en la quebrada de moto.

Juan Gualberto Valdivia apoyado por un soldado Chiguateño se dirigió a asegurarse si todas las tropas de San Román seguían en Cachamarca,  pero grande fue su sorpresa al comprobar que las tropas no bajaban por Apo pero si por el camino San Juan de Tarucani y por las faldas del PichuPichu, grande fue el desconcierto de San Román cuando fueron sorprendidos en Cangallo,  por este motivo huyeron y fueron perseguidos por Ramón Castilla y Montenegro siendo interceptados por el camino de Cachamarca,  los mismos que se retiraron hasta Tambo de León frente a Cachamarca;   luego Castilla hizo un reconocimiento de la ubicación de las tropas de San Román para luego ubicarse en los altos de la Apacheta,  dándose la batalla del alto de la Apacheta siendo sangrienta y perdiéndose por los dos bandos muchas vidas.

Finalmente se dio la batalla de Cangallo el 05 de Abril (destacando los oficiales Althaus, Ramón Castilla, General Nieto y Valdivia) las tropas de San Román son derrotadas y huyen hacia Puno y otras con San Román se esconden en los maizales de Tintay (Chiguata).

Para el año 1837 se ve involucrada otra vez pero el escenario es la confederación Perú Boliviana; las tropas chilenas comandadas por Blanco Encalada entran a Arequipa y en octubre se establecen en Pampas Linare,  luego en la Apacheta y por último en Miraflores. Por el lado del ejército de la confederación, estaba a cargo de Juan Gualberto Valdivia quien dirigió a sus tropas hacia Chiguata por los extremos del PichuPichu para luego ubicarse en la hacienda de la Bedoya. Como se conoce el ejército Chileno es derrotado entre Yumina y Porongoche y luego es obligado a capitular con Santa Cruz, conocida como el tratado de Paucarpata.

Otro acontecimiento fue la sublevación del Coronel Manuel Ignacio Vivanco en Arequipa el 1 de enero de 1841 en el segundo gobierno de Gamarra. El pueblo de Arequipa se une a la causa de Vivanco y expulsa a las tropas de San Román que estaban en Arequipa (San Román es odiado en Arequipa por los sucesos de 1834). Ramón Castilla tiene las órdenes de sofocar esta rebelión partiendo de Lima, pasando por Arequipa y llegando en marzo a Cachamarca (anexo de Chiguata). Vivanco tomo la loma de Collamarca en el flanco izquierdo de castilla y pone un batallón en Paucarpata al mando del Coronel Gabriel Ríos.

Las tropas de Castilla son abatidas por Ríos ocupando Cachamarca y huyendo en desorden por el Cimbral por la ladera del PichuPichu hacia el pueblo de Ubinas. Vivanco ordena al Coronel Ugarteche dirigirse a Puno por el camino de la izquierda de Cachamarca pero este tomo camino al de Apo y Paty, luego hasta cuevillas donde acampo y fue sorprendido por Ramón Castilla quien lo derrota y sigue hacia Arequipa; mientras que Vivanco se dirigía hacia Moquegua a abatir a Gamarra pero enterado de la derrota de Ugarteche, convoca a una junta de guerra desdiciendo con sus jefes militares emigrar a Bolivia. Ramón Castilla ingresa a Arequipa y apresa y sentencia a muerte a los que apoyaron a Vivanco (Manrique, Boza, al Dr. Ureta, Salgado y Otros).

Según el historiador Deán Juan Gualberto Valdivia en su obra “las Revoluciones de Arequipa”, el primer levantamientos de Arequipa fue en Chiguata y específicamente en Cangallo.

f)      Chiguata en la actualidad
El Pueblo Tradicional y anexos del Distrito de Chiguata, se encuentran dentro de la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca, según Decreto Supremo Nº 070-79-AA, 09/08/1979, y según Plan Maestro 2006-2011 Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca.